Hurtos, homicidios y violencia: flagelos que azotan a Cúcuta

La inseguridad ha provocado que la confianza en las autoridades municipales se pierda en el olvido.

El incremento de los hurtos y homicidios ha creado una alerta en los ciudadanos por la ola de inseguridad generada en la capital nortesantandereana. Los habitantes denuncian que las organizaciones delincuenciales están permeando la tranquilidad y desestabilizando el orden social de las comunidades.

Desde que inició la pandemia por el Covid-19 y a su vez, la implementación de la cuarentena obligatoria, el contexto de Cúcuta se ha tornado en una oscura zona de incertidumbre que llena las cintas de grabaciones de toda la ciudad y los archivos policiales en una concentración de hurtos, homicidios y violencia.

En múltiples vídeos se ha logrado evidenciar los hechos delictivos que le han ocurrido en las últimas semanas a ciudadanos sin motos, sin celulares, sin dinero y sin bolsos. También por medio de reportes, se han conocido los crímenes y ataques de sicariato que han dejado sin vida un gran número de cucuteños, por ‘ajustes de cuenta’, disputas de territorio para el trafico de estupefacientes y peleas de poder entre bandas criminales.

El más reciente es el robo por 45 millones en un centro comercial, donde siete ladrones interceptaron en motocicletas sin disimulo ni piedad a un comerciante, despojándole con un arma de fuego el morral que contenía la suma de dinero.

El robo como muchos otros, fue registrado en cámaras de vídeo, publicado y viralizado en redes sociales, provocando una gran indignación en la ciudadanía y mostrándoles que sin duda en la Cúcuta actual no hay ningún lugar seguro.

Analistas en temas de seguridad exigen a las autoridades, indagar si la modalidad del robo en motocicleta hace referencia una banda colombo venezolana que encontró su nido en la ciudad.

Las autoridades afirman que siguen tras la pista de los posibles responsables, sin embargo, los cucuteños perciben que los entes, no otorgan respuestas a los hechos, y aluden que los organismos no están reaccionando de manera oportuna para contrarrestar la delincuencia.

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